miércoles, 21 de noviembre de 2012

CICLANDO BAJO LA LLUVIA.

Mono de bici
Pues si, la verdad, ya teníamos mono de bici. Así que este domingo me levante a las 8.30 y como vi que llovía mucho  metí en el "guasap" un a dormir,  pero con la secreta esperanza de que algún miembro del grupo contestara negativamente al mensaje.

Como no hubo respuesta, media vuelta y a seguir soñando.

Pero a eso de las 9.30 llega un mensaje de Oli que propone quedar sobre las 11 al principio de la senda.

Yo no lo dudo y me pongo manos a la obra: Sacar al perro, un buen desayuno y pies sobre los pedales que nos esperan dos o tres horas de bicicleta.

Así pues, a la hora indicada aparecemos en el Parque de Invierno Oli y yo dispuestos a emprender la marcha, pues nadie más confirmó su asistencia.
A veces no crujen las hojas

Decidimos seguir la ruta de Fuso hasta San Andrés, pues aunque en el momento de salir no llovía, el cielo no presagiaba nada bueno.

Al pasar por Caces nos encontramos con un "abuelo" experto en meteorología que nos dice: "A donde vais con esti día OOOH". "Vais mojavos".

Y la verdad es que no pasaron ni cinco minutos y empezó a diluviar.

Así que cuando llegamos a Trubia llevábamos una mojadura del quince y seguía lloviendo.

Decidimos parar a techo para ver si la cosa despejaba un poco y después continuar. Y en esta ocasión la suerte estuvo de nuestro lado y pudimos seguir adelante.
Esperando a que escampara

Oli con ruedas nuevas.


Todo parecía indicar que ya no llovería más, Así que reanudamos la ciclada la mar de contentos pues habíamos dejado atrás los nubarrones más negros.

Esta vez no era yo el de la comida familiar, así que no tenía prisa por llegar a casa. Pero mi compañero de salida tenía que estar a las 2 en Oviedo por... "comida familiar" je je.



Por eso, al llegar a San Andrés decidimos seguir hasta el puente de madera que cruza por encima de la carretera y dar la vuelta por el camino que discurre por el otro lado del río.
Camino de vuelta a San Andrés entre avellanos
Ciclando entre castaños.


Las zonas boscosas presentaban un aspecto espectacular.

Las hojas de los castaños tapizaban el suelo y los árboles presentaban una mezcla de colorido que iba del verde al rojo pasando por un surtido de marrones llenos de matices. Así que no pudimos resistirnos a sacar algunas fotografías.




El río, a su paso por Trubia presentaba una crecida espectacular.
El regreso lo hicimos a toda prisa, pues la nubes indicaban la llegada de más agua y.., además alguien que iba conmigo no paraba de decir que iba a volver a llover. 

¡Vaya por Dios!. ¡Segundo adivino del día!. Nada más llegar a Las Caldas, de nuevo a jarrear. Empezamos a acelerar el paso y llegar a Oviedo  llegamos, pero la mojadura ya sólo nos la quitaba una buena ducha.

De todas formas fue un estupendo día de bicicleta en el que pudimos disfrutar el paisaje, del deporte y... de la natación.

Ánimo para el próximo finde y recordar que:

CICLAR YE DE VALIENTES.

jueves, 15 de noviembre de 2012

PRIMERA NOCTURNA DE CICLANDO ASTURIAS

Parque de invierno. Inicio de la ruta.
La verdad es que pretender no lo pretendíamos, pero lo que esta claro es que lograr lo logramos...

Había quedado en el parque de invierno a las cuatro de la tarde con Chus, Fernando Penin y con Almudena, que era la primera vez que salía con nosotros.

Fernando, que ya había avisado de que llegaría un poco tarde, lo hizo acompañado por Jonathan, que también era la primera vez que se apuntaba a una salida de Ciclando Asturias.

Sol y buen tiempo





El día era espléndido. El cielo, azul, no tenía ni una nube y la temperatura rondaba los 16ºC, así que  ya estábamos todos deseando iniciar la marcha.

Como no teníamos mucho tiempo, decidimos seguir la senda hasta Trubia y desde allí, en función de como fuese avanzando el día, seguir un poco más o dar la vuelta.





Fernando y Almudena de mecánicos 

Pero antes de salir...revisión de frenos en la bici de Almudena.

Fernando no lo dudo dos veces y le apretó bien las zapatas pa que no pudiera correr mucho y dejarnos mal a todos.

Bueno, fuera de bromas, reparación de equipo y a ciclar.

Salimos los cinco con rodar tranquilo y en pocos minutos llegamos a la estación de la Manjoya.

La senda, que desde Oviedo hasta Fuso pica ligeramente en descenso, fue un paseo disfrutón encima de nuestras bicicletas.

Desde Fuso nos dirigimos hacia Caces, para lo cual, tuvimos que cruzar a la otra orilla del río pasando por  un puente colgante que, el año pasado, quedó deteriorado por las riadas, pero que actualmente ya está totalmente reparado.

En Caces teníamos dos opciones para bajar a Trubia: La primera nos llevaba por detrás de Casa Eleuterio y la segunda, que es la que escogimos, comienza subiendo hacia Siones y a unos 500 m se coge un desvío a la derecha que en aproximadamente 1,5Km. enlaza con la ruta normal.

Jonathan, Almudena, yo y Fernando
De nuevo rodar tranquilo hasta Trubia y... "¿Que, seguimos hasta San Andrés?"

"Que si ya es tarde, que si va a hacerse de noche, que si vamos a dejar lo más guapo..."

Así que decidimos seguir un poco más, pero en vez de seguir por la senda, lo hicimos por la pista que transcurre paralela al río.




Lugar desde el que dimos la vuelta

Esta opción es mucho más atractiva, pues lo habitual es seguir por la senda y al variar de ruta, el paisaje cambia por completo.

Como ya iba cayendo la noche decidimos dar la vuelta, pero antes y como viene siendo norma en cada salida... unas FOTOS, que luego presta veles.



La vuelta ya no es lo mismo, pues lo que para ir es todo cuesta abajo, ahora es todo para arriba. ¿Verdad Almudena...?

Llegada al Parque de Invierno en plena noche.

...Si, si. Lo Logramos... Logramos llegar al Parque de Invierno... ya en plena noche.

Pero la verdad ye que prestó un montón.

Estuvimos ciclando de noche más de media hora y aunque el frío ya era intenso disfrutamos como enanos.





Caras de satisfacción en el grupo que ya tiene pendiente otra salida nocturna.

¡Aaaah, se me olvidaba! Almudena, Jonathan  bienvenidos a Ciclando Asturias.


domingo, 11 de noviembre de 2012

¡¡¡¡POR TODOS LOS SANTOS!!!!


A la hora indicada en el lugar indicado: Berti, Fernando (el desaparecido) Chus, Julia , Fernando Penin, Tejo y  un espontaneo que no se como se llama.

¡Pues si! El día 1 de noviembre también se rueda por el  Principado. Esta vez, no se tenía muy clara la ruta. "Que si vamos pal Escamplero, que mejor pa Caces, que yo conozco una por Olloniego...", así que a darle a los pedales para ver a donde nos llevan las ruedas.

Un descansín en el camino pa relajar les piernes.
La decisión fue acercarse a Noreña pasando por San Estaban de las Cruces y la Grandota.

Al principio, ya se sabe: un poco de subida y después... más subida.

Las primeras rampas son por carretera, pero a la altura de la Capilla de Covadonga, se coge una desviación a la izquierda que nos llevará, superando alguna rampa con fuerte desnivel, a la base del picu de la Grandota.



Chus y Tejo ciclando entre avellanos


Los caminos por los que discurre la ruta en esta zona, están cubiertos de vegetación (avellanos, castaños,etc...) y aunque ya está muy avanzado el otoño, aún conservan el verdor estival. No obstante, la luz llega al suelo tamizada por las ramas, que ya han perdido parte de su frondoso follaje.





Algunos en cuanto ven una mesa ya quieren parar a comer.
Una vez situados en la zona alta del recorrido, la vegetación, exuberante en el valle, deja paso a grandes claros de bosque bajo y matorral, entre los que se pueden encontrar buenos ejemplares de robles como los que aparecen en la fotografía.
Demasiados comensales para una sola mesa


En este punto, nos encontramos con otros grupos de cicloteros que, aunque no hacían la misma ruta que nosotros, si que pasaban por este mismo lugar. Aquí, todos detuvimos la marcha pues este enclave es un mirador estupendo tanto del Concejo de Oviedo como de los Concejos de Siero y de Noreña.





A la Pasera hay uno que llegó más entero que los demás.
¿Quien será?

Desde aquí, una divertida bajada nos llevará a adentrarnos en el concejo noreñense y aunque nuestro olfato nos invitaba a detener la marcha, para saborear unas buenas raciones de callos y embutidos, decidimos seguir la ruta aplazando la pitanza para otra ocasión.
  ¿Quien sabe si para cuando estrenemos equipación?






Iglesia de Santa María de Cuclillos (Fozana)
Después de ciclar tranquilamente por caminos y carreteras del concejo de Noreña, nos adentramos en Siero y nos acercamos al municipio de Fozana, donde pudimos contemplar la Iglesia de Santa María de Cuclillos.


Iglesia de pequeñas dimensiones, de fuerte contenido rural al que se han unido elementos procedentes del neohistoricismo. En este caso se busca una aproximación a la tradición goticista con la incorporación de arcos apuntados en ventanas y puertas, también en la decoración (pequeños pináculos sobre la fachada) o en las bóvedas que cubren la nave, los brazos y la cabecera de remate poligonal.
Un extraño pórtico, con tramo central abovedado, complementa el carácter rural de la edificación.





Fernando, Chus, Berti y Julia 


Algunos, a estas alturas, ya no se tenían de pie. Je, je.

La parada que hicimos en esta iglesia dio para mucho, pero sobre todo, para charlar y para hacer fotos.
Desde este punto, ya sólo nos quedaba regresar a Oviedo.
Puente sobre el río Nora.



Pero,... como no podía ser de otra manera, nos detuvimos a orillas del río Nora para contemplar
sus aguas, hoy cristalinas, que antaño recorrían su curso cargadas de contaminación.



Fauna autóctona en el río Nora.



Gracias a la pureza del agua y a la riqueza vegetal, en este río asturiano se han creado unos ecosistemas  en los que podemos encontrar algunos ejemplares de fauna autóctona únicos en su especie.







Y esta la pongo yo por que están muy guapos.


¡¡¡Ya estamos deseando salir otra vez!!!

martes, 23 de octubre de 2012

YA SOMOS MUCHOS

  
                                 
De izda. a dcha.
Berti, Julia, Fernando, Pablo (yo), Iván, Oli, Javi, Fernando y Chus.



¡¡¡¡Ahora sólo nos falta el traje!!!!

¡Que gusto llegar a una quedada y encontrarse con tanta gente!

Y pensar que esto salió de la nada.

La ruta de este sábado fue un placer para los sentidos. Solamente con llegar y ver a tantos amigos ya se alegra uno la vista.


La hora para la salida se fijó, como siempre, a las 9.30 en primera convocatoria, delante del hotel... y en segunda convocatoria a las 9.40 al principio de la Senda de Fuso de la Reina.  Todos fuimos puntuales menos... que no llegó. Así que salimos, un poco más tarde, los nueve que aparecemos en la foto.

Después de rodar unos kilómetros por la senda, nos salimos de ésta a la altura de la Manjoya y comenzamos una subida suave que nos pondría a la altura del desvío hacia el Castillo de la Zoreda.
Nada más pasar este cruce, sale una carretera a la izquierda, que en continua subida nos llevó hasta Picuyanza. En este lugar, parada, reagrupamiento e hidratación.
Ahora nos esperaba un descenso rápido hacia el pueblo de Manzaneda y desde alli, bajada vertiginosa por la carretera hasta Olloniego.

El grupo al inicio de la senda que une Olloniego con Bueño.



A la entrada de esta población, cogemos una senda que sale a la derecha y nos va a llevar a Bueño, pueblo ejemplar de Asturias famoso por sus hórreos, pasando antes por Vegalencia y Soto de Rey.




Una vez superada la central térmica de Bueño, debemos pasar a la otra orilla del río.

El puente habilitado por el """MOPU""" para tal menester es el que aparece en las instantáneas y aunque no es una maravilla, si que da para unas buenas fotografías.

Y el resto lo hicieron más tarde (...)
Los más arriesgados pasaron primero (leones)



















Después de cruzar el puente, el camino discurre por un bonito valle con el río a nuestra derecha y huertas y prados a  nuestra izquierda.

En unos pocos minutos nuestras cubiertas circulan por Palomar, en el que encontramos algunos ejemplos de la típica casa rural asturiana, como la que se puede apreciar en la imagen.

El día era espléndido y en este lugar, aprovechamos para hacer un pequeño descanso pues, lo que se nos venía encima era lo más duro de la ruta.








La primera subida nos amenaz a nuestras espaldas.







Algunos estaban muy sonsientes.., pero no sabían lo que les esperaba...






Saliendo del pueblo de Palomar.



Las primeras rampas hacen que nos veamos muy pequeños, pero estamos dispuestos a llegar a lo más alto.

La salida de Palomar hacia nuestro siguiente objetivo es muy empinada, pero con un poco de esfuerzo, todos conseguimos superarla.




Duras rampas hacia Caces



  Antes de llegar al siguiente pueblo (Rebollar), sale un sendero a la derecha que tras una fuerte subida, nos adentrará en un otoñal bosque de robles y de castaños.






Fernando sufriendo igual que los demás.





No sin esfuerzo, poco a poco fuimos superando la subida y unos minutos más tarde, todos nos juntamos al inicio del bosque.






Muchas veces un gran esfuerzo supone una inmensa recompensa.
                                                                                                                                                                                   
Recuperando fuerzas






Una vez reagrupados aprovechamos para comer unos dátiles, unos orejones, tomar algo de agua y... vuelta sobre los pedales.



Algunos, una vez superado este lugar, nos fuimos en dirección a Oviedo. Y otros, la mayoría, continuaron ruta hacia los pueblos de Lavarejos y la Mortera, para acabar la ruta en la Ermita del Angel de la Guarda.

Subida por Lavarejos a la Ermita del Ángel de la Guarda


Los leones llegaron a la Ermita. Los (...) ya estaban en casa.


Desde este punto, iniciaron el regreso que les llevaría al punto de partida.
Una gran ruta que...pudimos compartir.



viernes, 12 de octubre de 2012

CICLANDO EL OTOÑO CERCA DE CASA



Para iniciar las rutas de otoño elegimos una ruta por los alrededores de Oviedo.
A eso de las 9:30 de la mañana quedamos a la puerta del Hotel ....(nada de publicidad que no nos pagan), los dos Fernandos, Berti, Chus y yo.
Pero sólo fuimos de la partida cuatro personas, pues al final Chus no pudo venir.




Salimos de Oviedo atravesando el Paseo de la Florida para coger un poco más adelante el Camino de Santiago, que seguimos hasta la aldea de LLampaxuga. Una vez allí abandonamos el trazado de esta ruta y seguimos ascendiendo por las laderas del Naranco en dirección a Lampaya.

Pero nuestro objetivo no era ese bonito pueblo ovetense. Nosotros lo que pretendíamos era adentrarnos por una serie de caminos que nos acercaran, poco a poco, a las orillas del río Nora para después, siguiendo su curso, llegar a Brañes.

Una vez abandonado el camino por el que se nos ve ciclando en la fotografía, atravesamos un puente de piedra que nos situó en la otra orilla del río, pues nuestro objetivo era coger un sendero que en continua subida nos situase en el pueblo de Mariñas, a escasos 3 kilómetros del Escamplero.





Pero antes, como suele ser habitual cuando se frecuentan senderos boscosos, tuvimos que solucionar una pequeña avería que tuvo Fernando en el cambio.¡¡¡¡¡ Menos mal  que llevabamos a Mc- Berti!!!!





El camino de ascenso tiene algunas rampas muy duras y algunos pasos técnicos, pero sobre todo tiene un charco de grandes proporciones y malos recuerdos para mí, pues a principios de verano se me atascó en él la bici y me pegué un buen baño.





De todas formas,  en esta ocasión todo salió bien y llegamos arriba sin consecuencias.











Un a vez en el pueblo, y como no podía ser de otra manera, Berti comenzó su fase de relaciones públicas y yo tuve que dejarlos allí para volver a casa pues tenía comida familiar.





Por lo que se y alguien me contó, la vuelta la hicieron por el Escamplero y de nuevo el Camino de Santiago. Aunque también dieron un pequeño rodeo. Je Je.

sábado, 6 de octubre de 2012

¨CRUJEN LAS HOJAS¨




Cuando el ocre de la tierra abandona el suelo para trepar a lo alto y cubrir las copas de los castaños.

Cuando el rojo del atardecer abandona el horizonte tiñendo las hojas de los cerezos.

Cuando el graznido del cuervo avisa a sus congéneres para recoger la cosecha de los nogales.

Cuando los helechos, en su lenta agonía, se tornan marrones para abandonar su lecho hasta el próximo año...













Bajo nuestras cubiertas.....

"CRUJEN LAS HOJAS"

Ánimo y a ciclar el otoño.